Y tú, ¿cuántas cosas le cuentas de ti a tus hijos?

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No me entero de nada de lo que hacen mis hijos, no me cuentan nada, me tengo que enterar por sus amigos o los padres de sus amigos porque ellos no sueltan prenda…¿os suena? Es una de las “quejas” más habituales que manifiestan los padres en mi despacho cuando hablamos de sus hijos. Y generalmente mi respuesta suele empezar por una pregunta muy sencilla: ¿cuántas cosas le cuentas tú a tu hijo de tu vida? La mayoría responden que muy poco o nada, y creo que ahí está una de las claves.

 

En este post vamos a analizar algunos motivos por los que debemos plantearnos esa pregunta:

  • Compartir nuestras experiencias diarias del trabajo, con los amigos o en la compra ayuda a que los niños entiendan que sus padres tienen vida más allá de las puertas de casa, a que nos conozcan mejor, aprendan cuál es nuestro trabajo y en qué consiste y, sobre todo, aprendan que en esta vida todos tenemos buenos y malos días, buenas y malas experiencias… Está claro que hay cosas que no debemos compartir porque no tienen capacidad para entender todo lo que ocurre en el mundo adulto o porque a veces también tenemos que ocultar cosas para protegerles, pero es importante contarles, al menos, una cosa cada día.
  • Si establecemos una dinámica diaria desde que son pequeños en la que todos los miembros de la familia cuentan algo que les haya ocurrido en el día, pronto los niños tendrán el hábito de contarnos cosas y será más fácil que lo mantengan durante la adolescencia, periodo en el que habitualmente están menos comunicativos con los padres.
  • Enseñarles a escuchar lo que les tenemos que contar y que nos presten atención les ayuda a aprender a escuchar, a no creerse el ombligo del mundo y darse cuenta de que los demás también necesitan ser escuchados. Además, da pie a trabajar el respeto por el turno de palabra, la escucha activa, transmitir valores…
  • Si yo quedara con una amiga para tomar café y lo único que hiciera fuera preguntarme continuamente sobre mi vida y no compartiera nada de la suya conmigo, acabaría dejando de quedar con ella o rehuyendo, porque ESTAR CON ALGUIEN QUE SOLO PREGUNTA NO ES AGRADABLE.

 

Os propongo que probéis a contarles todos los días algo de vuestro trabajo y vuestro día a día a vuestros hijos durante dos semanas y que después me contéis la experiencia, veréis como merece la pena. ¿alguien se atreve? Prometo escribir otro post con las respuestas. ¡ÁNIMO!

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