A vueltas con la libido (durante el embarazo)

pregnancy

Pues hoy, a petición popular, bueno, solo ha sido un amigo, voy a dedicar este post a ellos y a sus serias dudas sobre qué pasa con nuestro apetito sexual cuando estamos embarazadas.

Bien, comienzo por el principio, éste gran amigo mío me sugirió hace unos días que escribiera sobre este tema porque tiene una teoría, sobre la cual, la cuarentena de la mujer tras dar a luz, no son cuarenta días sino cuarenta semanas y claro, el pobre acaba de tener su tercer hijo en tres años y está un poco ‘descontrolado’. También tengo que decir que su mujer es una santa y ambos lo llevan todo con muy bien humor y muchas noches sin dormir desde que nació su primer hijo.

Vamos a ver, en primer lugar, hay que dividir el embarazo en los tres trimestres de los que consta. En el primer trimestre, es evidente, que si estás embarazada es que has tenido ‘tema’, así que no hay de qué quejarse, lo malo es cuando nos enteramos del embarazo y salen las dos famosas rayitas rosas en el test de embarazo, en ese momento, hay algo que hace clic en nuestro cerebro y empiezan las náuseas, los vómitos, los malos olores… toda esa maravillosa sintomatología propia de la revolución hormonal de nuestro cuerpo, con lo cual, ¡¡a quién le apetece ponerse a ‘ello’ en semejante estado!!, en este periodo, despediros del sexo, ya tuvisteis suficiente encargando al churumbel, chicos.

Pasamos al segundo trimestre, esta es la vuestra, es el momento en el que, normalmente ha pasado lo peor y ahora nos sentimos pletóricas y exultantes, ya se nos nota un poco la barriguita, pero no hemos engordado casi nada, así que mola. Aquí pueden ocurrir dos cosas, o que la libido estalle como un huracán en plena -tórrida- erupción o, todo lo contrario, que se te quiten las ganas hasta de mirar un cuerpo masculino desnudo. Si te ha tocado la primera, enhorabuena, te vas a poner morado; si te ha tocado la segunda, lo siento… son cosas de las hormonas, aguanta el tipo, que lo que está por venir ¡merece la pena!. Aunque no te pienses que aquellos que tienen la suerte de que sus mujeres tengan la libido por las nubes van a disfrutar mucho de ella…

Por último, llegamos al último trimestre, la verdad es que cuando entras en el quinto mes de embarazo y ya pierdes todas tus formas femeninas, los pantalones te aprietan, las cartucheras acechan y te rindes ante la ropa premamá… la libido va diciendo adiós con la mano y gachas las orejas.

Pero entrando de lleno en el último periodo de gestación, cuando tienes una tripa similar a la de Maradona y caminas como si te fueras a romper en dos, con la mano sujetando las lumbares a modo de almohadilla… resulta que hay una alineación planetaria, se te cruzan los cables, te entra un subidón repentino y le dices a tu pareja que te apetece ‘tema’… en ese momento es cuando os quedáis ojipláticos mirándonos como si estuviéramos locas de remate, os negáis en rotundo y solo se os ocurre decirnos, -no, no, no, a ver si le voy a hacer daño al bebé-… en este momento, quiero que sepáis, y me sincero abiertamente, que todas las mujeres del mundo, que hablamos de esto y de muchas otras cosas, os lo aseguro, nos descojonamos de vosotros a mandíbula batiente. ¡Almas de cántaro! Pero qué pensáis que tenéis entre las piernas, ¿¿una Black&Decker turbo inyección?? ¡¡¡¡Por favooooor!!!! Un poco de cordura y sentido común, que parece que no habéis estudiado biología en vuestra vida, que eso no hay quien lo traspase, en el caso, improbable, de verdad, os lo prometo, de que llegarais, siquiera, a acercaros lo más mínimo al bebé…

En fin, en resumidas cuentas, paciencia amigos, ni la cuarentena dura cuarenta semanas, ni hay mal que cien años dure.

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