Minimalismo Emocional 2: Desterrando el critiqueo

criticar

En este segundo ejercicio os lo vamos a poner muy complicado porque lo que pedimos es que vayáis en contra de nuestro deporte nacional y de un vicio social que es difícil de detectar y parar. Nos hemos criado en el juzgar a los demás y ya de paso organizarles la vida, critiqueo, critiqueo, critiqueo. Eso tenemos que asumir que es lo común y lo fácil, a lo que estamos acostumbrados y lo solemos hacer sin más, como si no pasara nada. Lo que ocurre es que esta conducta acarrea varios problemas fundamentales que no causan más que problemas:

1.- Organizar la vida de los demás es muy cansado y nos estresa tanto como organizar la nuestra, en ocasiones más.

2.- En tu cabeza el otro siempre está haciendo algo mal y eso alimenta de una manera exponencial nuestros sentimientos negativos hacia esa persona.

3.- Nunca tenemos toda la información, ni la propia persona es consciente de toda la información, luego, cómo vamos a juzgar si no sabemos prácticamente nada.

4.- Cuando sucumbimos al juego del critiqueo estamos contaminando a las personas que nos escuchan con nuestros sentimientos negativos hacia las personas criticadas y en el fondo, aunque nos cueste reconocerlo, eso nos hace sentir mal.

Es cierto que así visto tampoco parece para tanto, pero es un lastre muy grande para nuestra operación bikini mental porque no aporta beneficio alguno, luego…   hay que librarse de ello. Claro que para eliminarlo tendremos que trabajar en unas pautas básicas, ¿empezamos?

  • SER CONSCIENTE DE QUE CRITICAS: todos lo hacemos, constantemente, hay que estar muy atento para no caer en la crítica fácil.
  • PROPONERTE NO VOLVER A HACERLO: vamos tú puedes, si en el fondo estás deseando liberarte de ese peso que no te aporta.
  • SI HAS CAIDO EN LA TRAMPA, PARA: no pasa nada, es normal, lo llevamos en el ADN cultural, pero si te das cuenta de que has empezado a criticar o estás acompañando a alguien que aun no quiere desintoxicarse, no pasa nada, para tú y cambia de tema.
  • CUANDO LOS DEMÁS CRITICAN: haz un cometario sobre algo bueno que hizo esa persona, con eso suele ser suficiente para que paren. También puedes hacer conscientes a las otras personas de que no sabemos cuál es realmente la situación de las demás personas y por ello no debemos juzgar.

¿Y por qué empezar con esta parte de nuestro entrenamiento para ser felices? Amigas de la crisis de los 40 porque todo son beneficios, sólo tenéis que practicar un par de días y notaréis que estáis mucho más ligeras y felices. Los beneficios más evidentes son: una clara disminución del rencor hacia los demás y un aumento del cariño directamente proporcional. Notaréis una evidente bajada del estrés al concentrarte más en vuestra propia vida.  Ayuda a empatizar y a comprender mejor a los otros, lo que mejora significativamente nuestra inteligencia emocional.

¿Empezamos hoy?

Feliz día cuarentañer@s

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